En 2020 se prevé que uno de cada cuatro empleos lo realizará una máquina con más o menos rasgos de Inteligencia Artificial. La irrupción de esta tecnología junto a los sistemas cognitivos aporta ya las compañías más rapidez y agilidad creando entornos empresariales inteligentes y eficaces donde los empleados destinen el tiempo a tareas con un mayor valor añadido para el negocio.

Pero además esta tecnología está transformando la relación con los clientes, mejorando los procesos de las compañías impactando en las formas de trabajo y siendo ya una gran aliada para los trabajadores. Sin embargo el último estudio realizado por Ernest & Young (La Inteligencia Artificial en Europa) se asegura que faltan aún capacidades para que las empresas comiencen a hacer un correcto uso de la Inteligencia Artificial identificando hasta 8 cuestiones necesarias para poder lograr ventajas con esta tecnología. Estos son:

  • Personal especializado en análisis avanzados
  • Gestión correcta de datos
  • Liderazgo de IA
  • Cultura Abierta
  • Tecnología emergente
  • Desarrollo Ágil
  • Alianzas externas
  • Inteligencia emocional

Gobernanza del dato para una óptima implantación de la Inteligencia Artificial

La falta de talento en este campo prosigue siendo un escollo, al igual que tener una gestión correcta de datos. La mayor parte de los esfuerzos que se destinan a implantar Inteligencia Artificial en las organizaciones se van a la gestión de los mismos, cuando la gobernanza del dato es fundamental para tener éxito.

La captura, el almacenamiento, estructura, etiquetado acceso y compresión limita y frena el avance de la IA. Las compañías no necesitan muchos datos sino datos exactos, y un apropiado estructurado y etiquetado. Sin embargo a menudo éstos se encuentran en un estado inutilizable en las organizaciones pudiendo conducir a resultados poco fiables.

La preocupación está en la limpieza, estructura y migración de datos históricos y la vía actual, según este estudio, indica que la mayoría de las empresas están decantándose por construir nuevas estructuras de datos desde cero hasta recopilar datos correctos. En la actualidad el 80 por ciento de las organizaciones avanzadas en IA utilizan ya datos tanto estructurados, como no estructurados, combinando fuentes internas y externas.

A esto hay que añadir que sigue faltando personas que tengan capacidad de liderar esta transformación en las organizaciones y que sepan identificar y aprovechar esta tecnología.

Todavía existe en las organizaciones miedo al cambio cuando trabajar con esta tecnología supone descomponer los silos y colaborar y esto requiere el establecimiento de un sistema abierto que minimice la resistencia y permita la mejora del rendimiento del empleado quitando el miedo a la incertidumbre. Pero además hay que tener capacidad suficiente para descubrir y explorar de forma continua nuevas soluciones, aplicaciones y datos identificando toda la tecnología ultima necesaria.

En definitiva la IA sigue estando aún más en los comités de dirección que en las operaciones, cuando esta tecnología tiene un gran potencial en departamentos como el de Servicio al Cliente o Recursos Humanos. Solo el 5 por ciento de las compañías en Europa utilizan activamente la IA en muchos procesos y habilitan tareas avanzadas, según se recoge en dicho estudio.

El camino es largo aún por recorrer y entre las recomendaciones, la más importante señala a definir una estrategia de datos que permita contar con toda la información válida para alimentar aplicaciones de IA así como “una estrategia tecnológica adecuada que soporte los desarrollos de Inteligencia Artificial”. Aunque se habla mucho del potencial transformador esta tecnología, aún queda mucho por hacer y el conocimiento de la misma sigue siendo limitado.