El concepto de “inteligencia”, entendido como el resultado derivado de la transformación y análisis de información, fue acuñado por el profesor de universidad y agente de la CIA, Sherman Kent, en 1949. Este explicaba que la inteligencia es el resultado de un proceso de estudio de los datos para transformarlos en informes útiles que ayuden al usuario en la toma de decisiones.

Partiendo de esta base, la inteligencia se ha convertido en un activo muy importante en el mundo empresarial por la gran cantidad de valor que aporta a las compañías y, en especial, a los directivos. Este proceso de análisis de información ha ido evolucionado con el paso del tiempo y hoy en día existen diferentes variantes de inteligencia. Las dos más populares son la Inteligencia de Negocio y la Inteligencia Operacional.

Inteligencia de negocio

Hay mil definiciones de diferentes autores sobre qué es Business Intelligence, todas ellas válidas. En resumen, podemos decir que la Inteligencia Empresarial o de negocio es un sistema de gestión automática de datos, que organiza, clasifica y analiza la información y la presenta al empresario de manera que este pueda ver claramente aquellos aspectos que más afectan a su empresa. De este modo los directivos pueden, no solo tener un mayor conocimiento de la compañía a la hora de tomar decisiones sino adelantarse a acontecimientos futuro. La Inteligencia de Negocio es aplicable a prácticamente cualquier sector, departamento y tamaño de empresa, pues de todas las organizaciones se pueden extraer datos y realizar análisis de los mismos.

Inteligencia Operativa

La Inteligencia Operativa u Operacional obtiene su nombre de su fin último: ayudar a planear y ejecutar cualquier tipo de operaciones. La OI es una forma de análisis dinámico de negocios que se alimenta de datos e información en tiempo real, por lo tanto, refleja una imagen muy actual de la situación de la empresa.

Las características de esta tecnología aportan al empresario agilidad y dinamismo en la toma de decisiones, lo cual representa una ventaja competitiva muy importante.

Diferencias

La principal diferencia entre Business y Operational Intelligence reside en la información sobre la que trabajan estas tecnologías. Mientras que la Inteligencia de Negocio utiliza datos históricos de la compañía, la Inteligencia Operativa analiza cifras inmediatas, en tiempo real.

Sería erróneo decir que la OI es mejor que la BI o viceversa. Ambas son increíblemente útiles para las empresas y cada una aporta estudios muy valiosos para el funcionamiento de la organización, por lo tanto surge una cuestión importante ¿Qué inteligencia es mejor para mi empresa? La respuesta es simple: la mejor opción es combinar ambas tecnologías.

Utilizar Business Intelligence u Operational Intelligence de manera independiente va a suponer una mejora en la operativa de una compañía pero si de verdad queremos optimizar la toma de decisiones lo idóneo es aprovechar las ventajas de los dos tipos de inteligencia. De este modo se podrá observar la evolución de la empresa a largo plazo y analizar tendencias, pero también se podrá responder de manera ágil a los imprevistos.

La información es poder solo si se sabe cómo utilizarla y Prometeus es la herramienta  para ello. Contáctanos y descubre cómo podemos ayudarte a utilizar BI y OI en tu compañía.